Las luces parpadeantes de la cabina iluminaban los rostros de los dos únicos ocupantes de aquella astronave.–Te dije que era una pérdida de tiempo, Ed –observó el más mayor de los dos con una voz condescendiente –. Es mejor que volvamos a casa antes de que nos quedemos sin combustible.–¡Tiene que ser aquí! –replicó el más joven tensando todo el cuerpo –. ¡He repetido los cálculos una y otra vez, Kerb! Hay cuatro gigantes gaseosos y otros cuatro cuerpos planetarios rocosos en el interior del sistema. ¡Tiene que ser aquí! Si corregimos la frecuencia de rotación de los 14 púlsares…–Vale, vale, para un momento y reflexiona. ¿Dónde están las riquezas del sistema? ¿Los metales preciosos? ¿Su avanzada civilización capaz de enviar ingenios al espacio exterior? Hemos estudiado ese estercolero durante casi un ciclo y está completamente cubierto de polímeros orgánicos claramente fabricados por sus habitantes. Y ni rastro de ellos, no creo que esos cuadrúpedos peludos caudados con sus bigotes y sus enormes incisivos amarillos sean capaces de semejante tecnología, por no hablar de los hexápodos negros de cuerpo segmentado que corretean entre los fragmentos. Ni estructuras, ni energía, ni luces artificiales. Nada. Sólo un planeta cubierto de restos de polímero.–Supongo que tienes razón, como siempre. Aquí tampoco encontraremos nada. Si seguimos así tendremos que dedicarnos a otra cosa –dijo Ed abatido –. Pon rumbo a casa, estoy cansado de esto. Sólo me queda una duda. ¿Por qué lo harían? ¿Por qué cubrieron su propio planeta con polímeros?–No lo sé, Ed. Misterios del tercer planeta.
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domingo, 27 de octubre de 2019
Misterios del tercer planeta
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domingo, 11 de agosto de 2019
Limpieza
−¿Otra
vez? ¿Es que esos humanos no tienen límite? –dijo el vicecomisionado para el
Brazo de Orión, Región Kral, agitando nerviosamente sus tentáculos.
−Creo
que con esta van cinco veces en este ciclo, señor−añadió el gerente del Región
Kral, sistema estelar Sol, mientras fijaba su único ojo en la pantalla –. Estos
bárbaros individuos no paran de enviar chatarra al resto de cuerpos de su
sistema estelar. ¡Incluso están enviando artefactos mecánicos autónomos al
cuarto planeta!
−¡Artefactos
mecánicos autónomos! ¡Inaceptable! Tendremos que programar otra limpieza
completa del sistema, como hicimos hace muchos ciclos cuando aquellos
gigantescos lagartos consiguieron la hegemonía sobre las demás especies.
−¿No sería
mejor contactar con ellos y educarlos, señor vicecomisionado?
−Eso no es
una opción, ya se ha intentado. Unas 2.000 órbitas alrededor de su estrella enviamos
un emisario para tratar de corregir su comportamiento. ¿Recuerda lo que sucedió?
Lo clavaron en unos maderos, lo desconectaron e implementaron un culto a su
persona que continúa hasta el presente, pero sin modificar ni un ápice su forma
de actuar. Apenas pudimos rescatar su cuerpo tres rotaciones después. No, mejor una limpieza completa del tercer planeta.
-Un poco radical, ¿no?
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